Qué es el IPM

La pobreza es el problema más crítico de Honduras y, por lo mismo, obliga a asumirla como una responsabilidad prioritaria de la Nación. Para esto precisa buscar soluciones técnicamente apropiadas, que implican esfuerzos serios por conocer con el mayor detalle posible los orígenes y características del problema, tarea que ha de iniciarse con el afinamiento de su enfoque y abordaje. Por ejemplo ¿Es la carencia total o parcial de ingreso lo que realmente determina que una persona o un hogar se perciban, o sean percibidos por otros, como pobre? O ¿existen otros factores de por medio? Hasta ahora hemos trabajado en la dirección de la primera pregunta y, para ello, el país ha comprometido recursos para contar con mediciones periódicas de la pobreza por ingreso. No obstante, nuestra experiencia y la de varios países (México, Colombia, Chile, El Salvador y Costa Rica) presentan lecciones claras de que el ingreso no es el único factor involucrado; lo cual lleva a entender la pobreza con un sentido más amplio para, y consecuentemente, poner a tono nuestras intervenciones con el panorama que surge de ese nuevo enfoque.
Este documento entrega a consideración nacional e internacional un examen del problema de la pobreza en Honduras a la luz de una visión mucho más comprehensiva y prometedora que la hasta ahora utilizada. En concreto, se publican los resultados de la aplicación de un nuevo método de entendimiento y medición de la pobreza. Un método que no viene a competir o a sustituir la medición por ingreso sino, por el contrario, a complementar dicha medición, a enriquecer la disponibilidad de información y, por tanto, a potenciar el análisis y la capacidad de proponer mejores soluciones.
El nuevo método es el conocido como “Índice de Pobreza Multidimensional” (IPM), en este caso basado en la metodología Alkire-Foster. Es una medición aplicada a las condiciones específicas de Honduras; por tanto, no es exactamente comparable con el IPM de otros países. Llegar a este momento fue posible gracias a que el Gobierno de la República tomó la decisión de entregar la tarea de diseño del IPM a una Comisión Técnica Nacional, interdisciplinaria, profesionalmente solvente e institucionalmente representativa. A su vez, esta Comisión se apoyó en los trabajos pioneros similares desarrollados por otros países de la América Latina.
A partir de la adhesión del Gobierno de la República a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) las estrategias de reducción de la pobreza pasaron a formar parte, de manera sistemática, de la planificación de las intervenciones gubernamentales. Adicionalmente en materia de planificación, el Gobierno decidió adoptar la Planificación Estratégica y la Gestión por Resultados, instrumentos administrativos que demandan disponer de herramientas mejor calibradas de medición de la pobreza. Esto porque precisión y riqueza de información devienen claves para tomar decisiones políticas y programáticas mucho más ajustadas a la realidad del país.